domingo, 23 de octubre de 2016

Ronda de noche en el camposanto de Torrero

La festividad de Todos los  Santos se acerca y nuestra retina ha querido dedicarle este reportaje desde otro prisma. Hoy en día la mayoría no visitamos los cementerios para ir a pasar el rato o a pasear, lo hacemos por la necesidad de tener que enterrar alguien o bien para visitar las tumbas de los parientes o amigos que tenemos. Son visitas fugaces, empujadas por el sentimiento del dolor. Muy pocas veces hacemos un paseo por el cementerio. Los camposantos no son agradables porque nos recuerdan nuestra caducidad, un hecho que queremos olvidar.

En esta ocasión os presentamos un reportaje que no es un lugar abandonado  de los que os enseñamos habitualmente, pero si poco visitado y más si es por la noche.

Antes del siglo XVIII cada parroquia, hospital o monasterio tenía adjunto un cementerio donde se enterraban sus fieles o sus pacientes. Esto cambia en el siglo XIX cuando, por ley, estos camposantos provisionales dan paso a uno permanente.

En el camposanto de Torrero se une el culto a los muertos con la arquitectura y la escultura, dando lugar a bellos ejemplos de arte en panteones y capillas funerarias. Junto a las típicas cruces podemos encontrar ejemplos que se alejan de la ortodoxia cristiana como elementos de inspiración egipcia (pirámides, orbes, esfinges) con un claro contenido simbólico; capillas clasicistas (las que mas) así como ejemplos neogóticos con elevadas agujas y calados ventanales, o de estilo modernista.

Esperamos que este singular paseo nocturno os guste y os anime a visitar los camposantos y admirar su historia, porque a través de ellos conocemos la historia y la vida de una ciudad.

Pasad, pero ¡ojo! cuidado por dónde pisáis..

                                    
 Los sin rostro nos dan la bienvenida al camposanto
La imponente reja de entrada nos invita a pasar
Cielo rojizo y las cruces en la noche, silenciosos guardianes del más allá


Efigies, cruces y pinaculos 

 El ángel guardián en la entrada nos avisa que estamos en un lugar santo


 Pétreas columnas, interminables pasillos...
 Cruces y  más cruces se recortan en el lúgubre paisaje


 ¿Bajamos?
 Cariátide en un mausoleo
 Con esta cruz tuve un susto....
 Os vigilo
 ¡Orad!

                                               
El búho siempre presente en los camoposantos, símbolo de la visión de los muertos y las tinieblas.
 El querubin también es muy habitual en los mausoleos



Memento homo "hombre,que en polvo eres, y en polvo te convertirás""
Luz y sombra, cruz y muerte
 ¡En los camposantos también hay vida! Un amigo felino nos viene a despedir




domingo, 25 de septiembre de 2016

El orfelinato de los pájaros secos

Hubo un tiempo en el que, debido a las guerras, la hambruna y otros pesares, existían lugares como el que nos encontramos en este reportaje. Edificios que eran el único hogar para muchos infantes que se quedaban sin familia, a la espera de ser adoptados o de alcanzar la mayoría de edad para trabajar en el campo o en las industrias más cercanas.

Es difícil dar con esta clase de instalaciones en la actualidad. Por lo general son lugares ocultos por la maleza y a las afueras de pequeños municipios de provincia. Toda una historia oculta que evidencia un pasado turbulento, a la par de una manera de enseñar y aprender muy diferente.

Durante la visita pudimos notar la presencia de los pequeños por las dependencias, resonando entre las paredes sus voces y también la de sus cuidadores y maestros. Sillas y pupitres apilados parecen haber sido abandonados hace pocas semanas, pero nada es lo que parece.

Este lugar hace décadas que fue clausurado y, al parecer, tras un intento de restauración, todo fue olvidado tal y como estaba.

Ahora solo nos queda entrar en la vieja capilla y rezar por todas las almas de los inocentes que pasearon por el claustro de este inquietante enclave con pájaros secos incluidos.

                                   
Dos de los pájaros secos que encontramos en la nevera de una de las estancias.

 
Patio central que da acceso a las distintas dependencias.

Servicio de lavandería a la antigua usanza.
Una de las habitaciones parecía haber sido una antigua escuela.

Algunas de las dependencias parecían haber tenido un intento de reforma.




 Diferentes vistas de la capilla

Sus bancos, mudos testimonios de pasadas oraciones infantiles

La nevera nos deparaba una sorpresa....
La "sorpresa"
Y más "sorpresas".... ¿Quién se entrentendria en poner tan macabro hallzgo en una vieja nevera?













La cuna de "La Semilla del Diablo"



Docenas de cunas amontonadas.
El baño rosa.


Un aula que servia de almacén para las butacas del teatro.


Aula con pantalla de proyección improvisada.



Las habitaciones de los más mayores y sus correspondientes baños.



Otras de las habitaciones. con un sofá cama ¿Inquilino reciente?

 Uno de los clásicos globos-tulipa setenteros


Camas y mobiliario esparcidos por el piso superior.


La despensa de cervezas del vigilante.






De regreso al claustro principal.

Castigado contra la pared.



El orfelinato vuelve a su silencio habitual.